25 febrero, 2013

Cupcakes fresas&gin...y un DIY sobre como presentar vuestros cupcakes



¡Hola amores!

Hoy os traigo un 2 en 1, por un lado la receta, riquisimisima, de unos cupcakes de fresa y ginebra, ahora que ya estamos en temporada de fresas. Y por otro lado un DIY con una caja de fresas para que hagáis la que se ve en las fotos, una buena idea para presentar nuestros cupcakes por muy poquito precio.

Así que como tenemos faena me meto ya de pleno con la receta.

Para la magdalena necesitamos:(12 cupcakes)
  • 110 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 225 gr. de azúcar.
  • 2 huevos L.
  • 275 gr. de harina de trigo.
  • 1 cucharadita y media de levadura en polvo.
  • 120 ml. de leche semidesnatada.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla de buena calidad.
  • 200 gramos de fresas frescas troceadas.  
 Precalentamos el horno a 170º.
 
Primero  mezclamos, en un bol aparte, el harina con la levadura, lo tamizamos y  reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar, hasta que tengamos una mezcla blanquita. A continuación añadimos los huevos uno a uno, hasta que estén bien integrados.

Ahora a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevos, le vamos añadiendo la leche y el harina en 3 veces, alternando harina y leche. 


Cuando lo tengamos ya todo integrado añadimos las fresas troceadas y volvemos a mezclar.

Llenamos 2 partes de las cápsulas con la masa, yo en este caso he utilizado estos recipientes de cerámica en vez de cápsulas de papel, y metemos en el horno durante unas 25 minutos o hasta que al pincharlos con un palito o un cuchillo y salga limpio.


Cuando ya estén frios los bañamos con un almíbar hecho con 200 ml de agua, 200 gr de azúcar y 60 ml de ginebra ( o más si nos gusta...), esto lo ponemos en un cazo al fuego y dejamos reducir un poquito, hasta que ya se haya evaporado el alcohol.

Para la buttercream de fresas:(12 cupcakes)
  • 250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 325 gramos de azúcar glas
  • 5 o 6 fresas hechas puré (vamos, que batidas con la batidora normal)
  • Ginebra al gusto (yo le puse 3 cucharadas)
  • Fresones frescos para decorar.
Batimos, yo lo hago con la KA, pero sale perfectamente bien con una batidora de varillas, la mantequilla con la mitad del azúcar hasta que la mezcla se ponga blanquita. Luego añadimos la otra mitad del azúcar, el puré de fresas y la ginebra, y batimos hasta que veamos que tiene una textura cremosa y suave. 

Decoramos con 12 fresones, frescos, ¡los más bonitos!

Como lo que le hemos puesto son fresas batidas y llevan mucha agua, el aspecto no queda muy integrado, pero os aseguro que son los mejores cupcakes que he hecho, ¡lo dicen mis mejores críticos familiares!
  
 ¿Vamos con nuestro "cupcake stand"?

Mirad, yo, desafortunadamente, no puedo comprar todos los cake stand que yo quisiera, pero afortunadamente soy una adicta a las manualidades, y como me dijo una amiga: "la pobreza potencia la creatividad" y yo...¡soy muy creativa! o pobre según se mire...

Así que os traigo este DIY, que con muy poco dinero, tendremos una bonita caja para presentar nuestros cupcakes. 

Necesitamos:
  • una  caja de madera de fresas vacía, esto nos lo proporcionará el frutero de nuestro barrio si se lo pedimos, ellos normalmente tiran las cajas, así que no os cortéis y se la pedís ¡que os la dará encantado!
  • pintura acrílica blanca, o del color que os guste, podéis usar la que tengáis en casa, yo tenía la que veis en la foto, pero os vale la de la marca "La pajarita", o la que tengan en la tienda de todo a cien.
  • cola blanca.
  • hilo de palomar, o cuerda de pita, que también encontraréis en la tienda de todo a cien o en la ferretería.
  • un pincel.


Empezamos por limpiar un poco la caja, porque suele llevar restos de fresas, y acto seguido la empezamos a pintar con la pintura acrílica.


Le damos un par de capas, tampoco hace falta que nos esmeremos mucho, un toque rústico nos quedará genial. Seca bastante rápido así que no hace falta que esperemos mucho entre capa y capa.


En la parte de atrás, la que no se va a ver, extendemos la cola blanca para que el hilo quede fijado, y comenzamos a enrollar el hilo o cuerda hasta que veamos que nos gusta y, por la parte de atrás, hacemos un nudito con el comienzo del hilo.


  ¡Y ya está listo nuestro cupcake stand! En este caso con un toque rústico. ¿Os animáis a hacerlo?

P.D. ¡No os olvidéis de hacer los cupcakes, están de vicio!
 
   

22 febrero, 2013

Tartitas ricas y bonitas

¡Hola amores!

Hoy os traigo unas tartas de fondant, que aunque ya tienen un tiempo, no queria dejar de enseñaros. Todas han servido para acompañar momentos bonitos y felices, así que encantada de hacerlas aunque no pudiera disfrutar comiendolas.

Esta primera la hicimos para dos niños preciosos, con ella celebraron sus nacimientos, dos "tartitas" idénticas:


Esta la hicimos para celebrar el bautizo de Paula, también hicimos unos cakepops para dar de regalito, unos en azul para los niños y otros en rosa para las niñas. Que quede claro que la cigueña no la he hecho yo, jejeje, que era comprada para que luego pudieran guardarla de recuerdo.

Esta tartita que viene ahora se fue a calebrar un cumpleaños a Madrid, ¡tenía unas flores muy alegres!


Y la gracia viene ahora, ya que la siguiente tarta era para Lucía, que fue quien encargó la tarta anterior para su hermana, una semanita después celebraba su cumpleaños con su tarta con margaritas, que es su flor preferida, que encargaba su nuera, mi amiga Inés.

 ¿Os han gustado? ¡Un besín enorme!

05 febrero, 2013

Cupcakes de natillas, a los canijos de la casa les van a encantar!


¡Hola amores!

¡Tengo unas ganas de ver a mis canijillos! Sí, a mis sobris, mis morenetes. Es que hace taaaanto que no les veo que cuando los vea ya no les conozco.

Esta vez cuando vengan haremos cupcakes, ¡y guarrearemos la cocina de La Tia Kika hasta que veamos que le sale humo por las orejas! No es que me divierta enfadar a Mi Hermana Mayor, es que sé que le va a pasar, es simplemente "experiencia hermanil".


De hecho, no, yo no quiero que se enfade nunca Mi Hermana Mayor, ¡porque se pone muy enfadada!
Y porque nos hace regalos de cumple súper guays, como por ejemplo este cake stand tan requetebonito, u otros que aún os tengo que enseñar y que son más requetebonitos todavía.


La receta de estos cupcakes está adaptada del libro Cupcakes from the Primrose Bakery. Esta es la "receta básica" que yo más utilizo:

Ingredientes (para 12):
  • 110 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 225 gr. de azúcar.
  • 2 huevos L.
  • 150 gr. de harina tipo “preparado para hacer bizcochos”.
  • 125 gr. de harina de trigo.
  • 120 ml. de leche semidesnatada.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla de buena calidad.
  • 1 cucharada sopera de "preparado para hacer natillas", o sea los polvitos que vienen en los sobres para hacerlas en casa, yo utilicé los de la marca Potax, de Maicena
Precalentamos el horno a 170º.
 
Primero  mezclamos, en un bol aparte, las harinas, las tamizamos y las reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar, hasta que tengamos una mezcla blanquita. A continuación añadimos los huevos uno a uno, hasta que estén bien integrados.

En una taza ponemos los 120 ml de leche y le disolvemos la cucharada de los polvos de las natillas y la cucharada de vainilla.

Ahora a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevos, le vamos añadiendo la mezcla de leche y las harinas en 3 veces, alternando harinas y mezcla de leche.

Llenamos 2 partes de las cápsulas con la masa y metemos en el horno durante unas 25 minutos o hasta que al pincharlos con un palito o un cuchillo y salga limpio.


 Ahora vamos con la buttercream y el relleno. 

Ingredientes buttercream de natillas: (para 12 cupcakes) 

250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar glass (yo utilizo el "icing sugar" de Tate Lyle)
4 cucharadas soperas de natillas ya preparadas.

Batimos, yo lo hago con la KA, pero sale perfectamente bien con una batidora de varillas, la mantequilla con la mitad del azúcar hasta que la mezcla se ponga blanquita. Luego añadimos la otra mitad del azúcar y las cucharadas de natillas, y batimos hasta que veamos que tiene una textura cremosa y suave.

¿Los montamos?
Hacemos un huequito en el centro de cada madalena y lo rellenamos de natillas preparadas. Y con una boquilla redonda grande cubrimos los cupcakes, encima les plantamos la galleta, ¡y ya está! listos para la merienda.

Les podemos poner un poquito de canela espolvoreada, yo he preferido no hacerlo esta vez, ¡ya ves, con lo que me gusta la canela!

Bueno, amores, os mando un besín enorme.

P.D. Tengo un montón de tartas para enseñaros...¡la próxima entrada será de tartas de fondant!
 

28 enero, 2013

Layer cake with cream cheese, oreo cookies and confetti






Con el nombre que tiene la tarta solo me queda decir que es una tarta riquísima. Y ya está. ¡Es que estaba muy buena!

Para hacer esta tarta me fijé en la tarta que aparece en el blog Dough Puncher, pero la receta ni se le parece. La receta que yo utilicé para hacer esta tarta es la que os voy a contar.



Ingrediente Bizcocho: (Victoria Sponge)

200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
200 gramos de azúcar
4 huevos tamaño L
200 gramos de harina autoleudante  
Sprinkles de confeti de colores
7 galletas "oreo" picadas hasta hacer polvo

Precalentamos el horno a 170º
 
Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla haya blanqueado su color. Añadimos los huevos, uno a uno, y cuando ya los tenemos bien mezclados, vamos echando el harina poco a poco hasta tenerlo todo bien mezclado.

Ahora repartimos la masa en dos cuencos, mitad y mitad, y en una mitad mezclamos el confeti de colores, y en la otra mitad la galleta de oreo molida.  Ponemos en sendos moldes de 15 cm de diámetro ¡y al horno! En 30-40 minutos los tendremos, o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio.

Los dejamos enfriar sobre una rejilla y cuando estén fríos les quitamos con la lira la primera capa del bizcocho y los partimos en dos capas iguales. Tenemos que tener en cuenta que nos deben quedar 4 capas de bizcocho, 2 de confeti y 2 de oreo, de la misma altura.

Bizcocho con confeti

 
Bizcocho con  oreo molida
Ahora hacemos la Cream Cheese Icing, que saqué de El libro de Alma. Aquí os la pongo:



  • 120 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 125 gr. de queso de untar, tipo Philadelphia, frío de la nevera.
  • 300 gr. de azúcar glass, tamizado.
  • 1 cucharada sopera de leche semidesnatada. 

Batimos, con una batidora de varillas, el azúcar con la leche y la mantequilla hasta que esté todo bien integrado, poco a poco le añadimos el queso. Al principio batiremos a velocidad baja, y luego aumentamos la velocidad hasta que veamos que la mezcla sea cremosa. Esta crema, cuanto más la batamos mayor consistencia tendrá.
  

Vamos con el montaje de la tarta, vamos a bañar cada capa de nuestro bizcocho con almíbar, la cubrimos con un par de cucharadas de la crema y le ponemos trozos de galletas oreo (que yo remojé en el almíbar), y así con las 4 capas.

  
 Por último cubrimos bien toda la tarta con la crema de queso, ayudados por nuestra espátula y la pala alisadora. Y decoramos con más sprinkles de confeti y galletas oreo. Yo le puse una grande en medio y "mini oreos" alrededor. 


¿Os gusta? ¿os animáis a hacerla?


Espero que sí, porque triunfaréis, os lo prometo.

 
¡Un besín enorme!

20 enero, 2013

Macarons, como los de Pierre Hermé!


¡He hecho macarons!
Después de tres desastrosos intentos, al fin lo conseguí, unos macarons, perfectos. Ya no sé si es que he dado con la receta perfecta, o el método adecuado, o que Marte se alineó con Júpiter, pero me han salido por fin, de aspecto impecable y de sabor inmejorable.

Si os soy sincera, estaba ya casi rendida, harta más bien, no había preparado ni relleno, ni me planteé "malgastar" colorante, pensé que sería otra de esas veces en los que o bien obtengo unos especies de galletas planas de color morado (esta fue la primera vez).
O bien no se secan nunca en la vida y obtengo unos macarons, riquísimos, pero sin pie, y con forma digamos, poco redonda (esta fue la segunda)
O bien toda va perfecto hasta que en un micro segundo, parpadeo, y al abrir los ojos están todas, sí, todas, las conchas resquebrajadas (esta fue la tercera)
Así que imaginaos, cuando los vi, ahí, tan monos, que no me lo creía.

 
 Al final ¿cómo lo he conseguido? pues al final he juntado muchas experiencias diferentes: he leído entradas en diferentes blogs, de hecho mi Ana María me animaba a ello en su blog  Los manjares de Ana María.

Asistí a un curso en la escuela de cocina Food&Fun de Valencia, que por cierto gané con una fotografía de uno de mis cupcakes (desde aquí les doy las gracias a mis amigos que fueron los que hicieron que yo ganara), lo impartió Salvador Monpla de Monpla ahí aprendí muchas cosas muy importantes (si nunca los habéis hecho os recomiendo un curso de macarons) a hacer el merengue italiano en punto "pico de pájaro", como son cuando ya están secos, y lo ricos que estaban porque trajo una demostración de los macarons que hace en su pastelería y...¡me puse morada a macarons!

Pero la clave yo creo que ha sido...  Macarons, el libro de Pierre Hermé, que Mi Hermana Mayor me trajo de su último viaje a París. Me trajo eso, un paquetito con 10 macarons, una cajita de lata de macarons, unos salvamanteles de macarons, una libreta de macarons, un marcapaginas de macarons, un imán de la nevera de macarons, una bolsa plegable de macarons, y la base siliconada para hacer macarons...creo que estaba muy claro lo que quería Mi Hermana Mayor cuando vino de París y los probó, ¿no?


La verdad es que el libro viene con una explicación paso a paso de cómo hacer las conchas de macarons perfecto, con fotografías, y un montón de recetas de variantes de macarons. Os lo recomiendo, yo creo que es de los mejores libros que ahora mismo tengo.

Ahora mismito os cuento cómo los he hecho.

Ingredientes de la mezcla de almendra:
300 gr de harina de almendras
300 gr de azúcar glass 
110 gr de claras "viejas" (separadas de las yemas 1 o 2 días antes, y dejadas reposar dentro del frigo)

Ingredientes del merengue italiano:
300 gr de azúcar normal
75 gr de agua mineral
110 gr de claras viejas 

Primero hacemos la mezcla de almendras, para ello hay que tamizar muy bien la harina de almendra con el azúcar glass, y una vez lo tengamos, le añadimos las claras, y si quisiéramos, el colorante en pasta o en polvo.

Por otro lado hacemos el merengue italiano, yo lo hago en la Kitchenaid, pongo las claras a montar a velocidad baja, mientras calentamos el agua mineral y el azúcar en un cazo, hasta que llegue a 110 grados. Una vez haya llegado a esta temperatura, subimos la velocidad de la KA, yo la pongo a tope, y le vamos añadiendo el almíbar en forma de hilo. El merengue estará cuando la cubeta llegue a 50 grados, o bien cuando ya no queme la cubeta y tengamos el merengue en punto "pico de pájaro".

Pues ahora nos queda juntarlo todo, ¿cómo lo hacemos? pues a la mezcla de almendra le añadimos la mitad del merengue y mezclamos con movimientos envolventes, cuando ya esté bien integrado añadimos la otra mitad. Tenemos que mezclar con movimientos envolventes hasta conseguir el "punto de lazo", es decir, que cuando levantemos un poco de la masa caiga de forma continua.

Ahora es cuando los  ponemos en la bandeja del horno, hay quien se dibuja una plantilla y la pone debajo de papel de hornear, hay quien ni se hace plantilla, y hay quien, como yo, usa el tapete para macarons. Hay muchos detractores de este tapete, a mi me ha funcionado genial. Los ponemos en las bandejas con una manga y la boquilla redonda, yo uso la número 10. Es una masa un poco líquida, así que iremos con cuidadito. Si hemos hecho bien la masa, nos quedará un piquito en el centro, que en pocos segundos habrá desaparecido.

Y entonces los dejamos secar, yo los tuve 40 minutos. Es muy importante que no cojan humedad, así que si los vais a dejar en la cocina no tendréis que cocinar nada que produzca vapor, ni antes, ni durante se secan los macarons. Yo, incluso los cambié de habitación, ¡por si acaso! Se sabe que ya están listos porque al tocarlos no se nos pega la masa al dedo, tienen una costra. Este paso es fundamental para obtener macarons con su famoso "pie".

Mientras hemos precalentado el horno, yo lo puse a 180 grados, como dice Pierre Hermé en el libro. También recomienda abrir y cerrar el horno un par de veces para eliminar posible vapor que se genere en el horno, una en el minuto 8, otra en el minuto 10, y en el minuto 12 los sacamos. Y...oh! milagro! Tenemos MACARONS.


Ahora, ¡no nos impacientemos! tenemos que dejarlos enfriar antes de despegarlos del papel o de la silicona. Entonces, es cuando yo me tiro un rato encajando concha con concha para ver cuál queda mejor. Y por último...¡a rellenar! puede ser de ganache, de mermelada, de buttercream, de dulce de leche, de lo que se nos ocurra, en mi caso ha sido un lemond curd que había comprado en un supermercado de productos ingleses (Iceland).

Antes de comernoslos los dejamos reposar 24 horas, en un tuper, dentro de la nevera, y ¡a comer! Son secillamente deliciosos...de verdad.


 Ahora os muestro el mismo macaron segundos después:


Y ahora otro segundo después:

  
Bueno, amores, os dejo por hoy. Y os recomiendo que hagáis macarons, porque aunque al principio dan algunos disgustos, luego dan muchas satisfacciones. ¡Un besín enorme!

P.D.  Esta entrada se la dedico a mi amiga "Anamari" Domínguez, que sé que tenía muchas ganas de ver mis macarons en el blog, y por supuesto a Mi Hermana Mayor y su empeño en que los Un besín, guapas.

08 enero, 2013

Ya han venido SSMM y ya no queda Roscón de Reyes...¡ya se ha acabado la Navidad, jo!

¡Hola amores! Pues sí, ya está...ya se ha cabado la Navidad, ¡con lo que a mi me gusta! ¡Jo!
En fín, qué le vamos a hacer, ahora otra fiestita vendrá que adornaremos con más cositas ricas y bonitas.

Hoy os traigo el Roscón de Reyes más rico del mundo, después de haber hecho este no pienso volver a probar los de pastelería...¡ni de broma, así me cueste 3 días hacerlo! Los que me seguís en facebook  ya habíais visto un adelanto, pero aquí tenéis el Roscón completo:

 Ainnns ¡qué rico estaba! Os cuento, el día 3 hice un curso con Joselin, de el blog Cocinando con sencillez, allí nos enseñó a hacer Roscón y PanettoneY cómo dice Mi Amiga B...¡¡¡no sé qué me gusta más!!! Yo creo que el Roscón, pero creo que es porque lo como solo un día al año...y porque lleva mucha agua de azahar, ainss le pondría agua de azahar hasta a la paella (bueno, sí, he exagerado un poco...)


He de contar un pequeño secreto...el que veis en la foto fue el segundo intento. Sí, el primero no salió, no subió la masa, y me precipité al hornearlo. Pero el segundo intento...el segundo intento sí que sí salió riquísimo. Salió blandito por dentro y por fuera, sabrosísimo, y de aspecto inmejorable.

Todo esto se lo debo a Joselin, si os apetece hacer este roscón os dejo el enlace a la receta de su blog aquí , por cierto, yo me pegaría un vistazo por el resto de recetas de "Cocinando con sencillez" porque tiene unos panes...ay, ¡qué pan!con lo que me gusta a mi el pan casero, Joselin, ¡quiero un curso de pan!jajaja


Yo mi roscón lo decoré con calabaza confitada de color rojo y verde y os cuento que Mi Padre yo somos absolutamente yonkis de las frutas escarchadas...poca gente nos entiende cuando nos ve comerlas sin más.
También le puse azúcar perlado, que no había probado hasta ese momento y he de decir que me encanta cómo quedó, y ya le veo nuevas utilidades de lo más rico.
Como veis lleva también almendra picada y naranja confitada...¡La naranja confitada más rica que he comido! Gracias a que me olvidé comprarla me vi obligada a hacerla con la receta de Su, de Webos fritos, es sencillísimo y queda fenomenal.


 ¡Y nada más por hoy! Sólo os recuerdo que ahora tenéis un año por delante para ser buenos y que los Reyes Magos os traigan tantos regalitos como me han traído a mi. ¡Gracias Melchor, Gaspar y por supuesto a mi Rey Mago favorito que es Baltasar!